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La hepatitis en el punto de mira

La hepatitis viral es una infección que provoca inflamación y daños en el hígado; puede estar causada por diferentes virus que se propagan de diversas maneras

Por José Peres, Doctor en Farmacia – Nacido el 28 de julio de 1925 en Brooklyn (EE. UU.), el Dr. Baruch Samuel Blumberg no sólo fue un médico excelente, sino también un aventurero.[1] Durante los años 50, el Dr. Blumberg viajó por el mundo y tomó muestras de sangre humana para estudiar variaciones genéticas. Su trabajo de investigación sobre la relación entre la distribución de los genes y la propensión a la enfermedad, que ya muchos habían considerado excursiones de campo más que ciencia[2], llevó al descubrimiento del virus de la hepatitis B (VHB), y al posterior desarrollo de su prueba de diagnóstico y vacuna.

Desde 1982, el año en que la vacuna estuvo disponible, se han administrado más de mil millones de dosis en todo el mundo. Según Jonathan Chernoff, director científico del Fox Chase Cancer Center en Filadelfia, donde el Dr. Blumberg pasó la mayor parte de su vida profesional, es justo afirmar que «Barry previno más muertes por cáncer que cualquier otra persona que ha vivido jamás». [3]El Día Mundial contra la Hepatitis se celebra el 28 de julio en su honor: el Sr. Blumberg no sólo identificó el virus de la hepatitis B, sino que también desarrolló una vacuna y después distribuyó su patente libremente para promover su distribución. En 1976, el Dr. Blumberg recibió el Premio Nobel por el descubrimiento de «nuevos mecanismos sobre el origen y la diseminación de enfermedades infecciosas».

¿Qué es la hepatitis?

La hepatitis es una inflamación del hígado, comúnmente causada por una infección vírica. Aunque hay cinco tipos principales de virus de la hepatitis, el VHB y el virus de la hepatitis C (VHC) son los más importantes. Las hepatitis B y C crónicas son enfermedades infecciosas potencialmente mortales que causan un daño severo en el hígado, cáncer y la muerte prematura.[4]

La hepatitis C se contagia a través del contacto directo sanguíneo. La infección del VHC es la enfermedad infecciosa más común entre las personas que se inyectan drogas, ya que se transmite fácilmente cuando se comparten agujas y jeringas. Si bien existe una vacuna para prevenir la hepatitis B, aún no hay ninguna para la hepatitis C.

Su impacto

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2019, 58 millones de personas padecían una infección del VHC, de las cuales menos de una cuarta parte fueron diagnosticadas.[5] Los últimos datos de la OMS también muestran que sólo 9,4 millones de personas con diagnóstico de hepatitis C recibieron tratamiento entre 2015 y 2019. Cada año mueren más de 1,1 millones de personas a causa de las infecciones de la hepatitis B y C.[6]

Europa no es una excepción. El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC por sus siglas en inglés) estima que en la Unión Europea y en el Área Económica Europea, aproximadamente 4,7 millones de personas padecen infecciones crónicas de VHB y 3,9 millones de personas padecen infecciones crónicas de VHC. Cada año, alrededor de 64 mil personas mueren de cáncer de hígado, cirrosis u otras enfermedades hepáticas crónicas que sólo en Europa se atribuyen al VHB y al VHC.[7]

Los objetivos que nos hemos fijado

En 2015, los Estados Miembros de las NU adoptaron los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para el año 2030[8]. En 2016, la Asamblea Mundial de la Salud respaldó la primera Estrategia Mundial del Sector Sanitario para eliminar la hepatitis vírica como gran amenaza para la salud pública en 2030[9]. Europa está haciendo lo mismo.

La Unión Europea y sus Estados Miembros apoyan los ODS para combatir la hepatitis vírica a través de un mayor acceso a pruebas y tratamientos integrados en el ámbito de la reducción de perjuicios y de los servicios de tratamiento contra las drogas.

Entonces, ¿qué se ha hecho recientemente?

En diciembre de 2020, el Consejo de la UE adoptó la Estrategia en materia de Lucha contra la Droga en Europa 2021-2025[10]. Esta estrategia define el marco político y las prioridades para futuras políticas contra la droga en Europa.

En el Plan de Acción reciente del Consejo[11], los Estados Miembros han acordado mantener y, donde sea necesario, ampliar las medidas para reducir la incidencia de enfermedades infecciosas relacionadas con las drogas, en particular el diagnóstico temprano de la Hepatitis C y del VIH/SIDA. Los Estados Miembros también se han comprometido a mejorar el acceso al tratamiento después del diagnóstico para erradicar la Hepatitis C.

Este año también hemos visto cómo una de las principales prioridades sanitarias para la Comisión Europea cobraba vida con la nueva estrategia del Plan Europeo de Lucha contra el Cáncer[12]. Esta nueva estrategia tiene el objetivo de salvar vidas mediante la prevención sostenible del cáncer. Con este plan, la Comisión promete contribuir a asegurar el acceso a las vacunas contra el VHB y a su tratamiento para prevenir el cáncer de hígado y de estómago asociados a infecciones del VHC. También propondrá una Recomendación del Consejo referente a los tipos de cáncer que se pueden prevenir con vacunas para tratar de abordar riesgos del cáncer asociados a la Hepatitis B.

En el Día Mundial de la Hepatitis, el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (EMCDDA por sus siglas en inglés) lanzó un nuevo conjunto de recursos para ayudar a los países europeos a alcanzar las metas sanitarias para eliminar la hepatitis vírica. Los recursos presentados en un conjunto de herramientas en línea[13] forman parte de una iniciativa para reducir los perjuicios más amplia del EMCDDA que respalda a los países que tratan de prevenir y controlar enfermedades infecciosas entre las personas que se inyectan drogas. El conjunto de herramientas se ha diseñado para aumentar el acceso a las pruebas de hepatitis C y a los cuidados de los servicios relacionados con las drogas.

Se podrían mencionar más ejemplos de políticas y proyectos relacionados con la hepatitis[14], incluyendo el plan de acción del sector sanitario para responder a la hepatitis vírica en la Región europea de la OMS o la supervisión de los intentos de eliminación del VHC en personas que se inyectan drogas realizada por el EMCDDA y el ECDC.

Si bien hay cierta voluntad política y resultados positivos, aún queda mucho por hacer en Europa y en el extranjero. El viaje del Dr. Blumberg no ha terminado.