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Dependencias: claves del éxito frente a la pandemia

XXIII Seminario Iberoamericano sobre drogas y cooperación: drogas y adicciones, la sociedad civil y las políticas de drogas en un contexto de pandemia y en el marco de la Agenda 2030

Por Lucía Goberna and María Victoria Espada – El XXIII Seminario Iberoamericano sobre Drogas y Cooperación de la RIOD se inauguró con la excelente ponencia de Milton Romani titulada «Caminando hacia la post pandemia: ahora más que nunca, políticas de drogas«. Milton Romani, experto internacional en drogas y adicciones de Uruguay, es una eminencia de las políticas internacionales de drogas y siempre ha destacado por su coherente y claro discurso. En esta ocasión, se centró en cómo las estrategias para enfrentar la COVID no han tratado de acabar con el virus, si no que se ha seguido una estrategia de reducción de daños para enfrentarnos a las limitaciones científicas, de gestión y de la propia omnipotencia humana. Este paralelismo es especialmente importante en un contexto en el que la reducción de daños continúa siendo, desafortunadamente, una expresión tabú en algunos contextos de las políticas internacionales de drogas.

Aprovechar la capacidad de la sociedad civil

Con tal de perseguir el fin de la salud como derecho y atajar los determinantes económicos y sociales de la salud (que incluyen la salud mental) necesitamos un estado presente, el apoyo de la ciencia y de la sociedad civil. Milton Romani reflexionó sobre la fuerza de la comunidad y cómo este recurso no ha sido explotado por los gobiernos para la prevención sobre terreno en la pandemia, sin que ello suponga delegar las propias responsabilidades del Estado en los organismos de la sociedad civil.

Hacia una perspectiva basada en los derechos humanos

Frente a la situación mundial de drogas en donde es cada vez más compleja, con mayores desigualdades, y en donde la propia Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) ha admitido que las respuestas son inadecuadas, se requieren cambios importantes en las políticas de drogas que exigen un profundo debate internacional. Las palabras de Milton Romani, siempre alentadoras y concienzudas, nos animan a trabajar en pos de políticas de drogas más alineadas con la perspectiva de salud pública y a favor de los derechos humanos.

Alinear las políticas de drogas con la Agenda 2030

Interesante también fue la sesión sobre “Drogas y Agenda 2030. Enmarcando las políticas de drogas en el desarrollo sostenible”, donde se presentó un estudio realizado sobre las políticas de drogas en América Latina y su alineación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Agenda 2030. A pesar de que las conclusiones señalan que las metas cuantitativas de los ODS no se alcanzarán en América Latina, con o sin pandemia, la dimensión cualitativa de la Agenda sigue siendo válida.

Debido a su enfoque de derechos humanos, la Agenda 2030 facilita enmarcar los temas de adicciones bajo un enfoque psicosocial y propiciar espacios de discusión de nuevas políticas de drogas.

Para Javier Sagredo Fernández, director del programa COPOLAD III, la Agenda 2030 es un gran logro por ser el resultado de un acuerdo internacional sobre la concepción del desarrollo bajo un espíritu universal, integral y transformador. Enfatizó la necesidad de diseñar políticas de drogas coherentes con el resto de las políticas públicas para el desarrollo sostenible, dotarlas de un carácter inclusivo para no dejar a nadie atrás y evaluarlas en función de los ODS.

Creación de nuevas alianzas

Respecto al papel de la sociedad civil en el desarrollo, su visión fue clara: “incidir o morir”. Sin duda, la sociedad civil es responsable de “movilizar, informar, avanzar y visibilizar”. Como se señaló en la sesión, la Agenda 2030 puede propiciar la aparición de nuevas alianzas y redes entre la sociedad civil con el fin de ampliar la gobernanza democrática mediante una mayor capacidad de decisión y voz.

Buenas prácticas de las organizaciones de la sociedad civil

En la sesión sobre “La sociedad civil en acción: buenas prácticas para hacer frente a la emergencia sociosanitaria y los escenarios post pandemia” se presentaron diferentes iniciativas llevadas a cabo por organizaciones presentes en América Latina y España. Rasgos comunes entre ellas fueron la flexibilidad y la rapidez de las organizaciones para adaptarse a la nueva situación impuesta por el COVID-19, así como la eficacia de las estrategias de comunicación virtual entre beneficiarios y familiares. En general, las intervenciones realizadas durante la pandemia fueron multidisciplinares y orientadas a la persona y, en algunos casos, el tratamiento comunitario y la construcción de vínculos y redes permitieron dar continuidad a los programas. Numerosas organizaciones aprovecharon la pandemia para implementar en paralelo talleres culturales, de emprendimiento, de salud, entre otros, con resultados notables.

Las claves del éxito: anticipación y trabajo en red

Entre las claves del éxito se mencionaron la anticipación de los centros a las medidas impuestas por la región o gobierno por el COVID-19, así como la coordinación entre los equipos de trabajo y la búsqueda de sinergias. También lo fueron la colaboración con diferentes organismos públicos y la articulación con los servicios sociales, la cooperación con otras organizaciones y el trabajo virtual en red. Por otro lado, se detectaron áreas de mejora surgidas a partir de la nueva situación, como incrementar el número de operadores comunitarios y articular los procesos terapéuticos con otros intereses personales de los beneficiarios. Asimismo, se identificaron como necesarias la inversión en formación profesional y de equipos, y la creación de espacios informales de comunicación entre sus miembros para expresar miedos, inquietudes o bienestar.

Justicia penal: promover un enfoque basado en los derechos humanos

La última sesión de este seminario giró en torno a “Justicia y Drogas: Repensando sobre la justicia penal y el sistema penitenciario en colaboración con la red de atención a las adicciones”. Antonio Lomba, Jefe de la Unidad de Fortalecimiento Institucional de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD), reiteró la necesidad de capacitar a los profesionales de la justicia y de la salud sobre las adicciones para que puedan entender la problemática en su amplitud y complejidad. “Al analizar las causas subyacentes, se podrán diseñar alternativas al encarcelamiento y bajo un enfoque de derechos humanos”, remarcó Antonio.

Promover estilos de vida saludables en lugar de castigar

En este sentido, la jueza Carmen Martínez precisó que la normativa de drogas sigue siendo básicamente prohibicionista y punitiva, tanto en lo relativo a la posesión como al tráfico. A nivel internacional, no se han conseguido los objetivos de reducir el consumo de drogas y evitar los problemas de salud pública. A nivel nacional, las formas tradicionales de abordar el problema de las drogas han generado aún más problemas que soluciones. Para Carmen, los programas inclusivos basados en el trabajo comunitario frente al encarcelamiento, así como la promoción de estilos de vida saludables y ocio sano frente a la persecución y castigo por uso de drogas, son alternativas de política que todos los países deberían explorar.

Desde Dianova, queremos felicitar a la RIOD por el interesante y bien organizado seminario con la participación de excelentes ponentes, el cual nos ha dejado unas conclusiones visuales tan animadas como las que ponemos a continuación…