La red Dianova frente al Covid-19

Red Dianova Durante la Crisis del Covid-19

Muchos de nuestros miembros siguen ofreciendo servicios de atención directa a sus beneficiarios, al tiempo que adaptan sus actividades a la epidemia de coronavirus.

Actualmente nos enfrentamos a una epidemia sin precedentes en la era moderna; una situación que está poniendo a prueba a toda nuestra sociedad y sacando a la luz lo mejor, y a veces lo peor, de los seres humanos. En primera línea de este combate, por supuesto, se encuentran todos los profesionales de salud, en los hospitales y las residencias para personas mayores, que se arriesgan cada día para aliviar el sufrimiento y salvar vidas a pesar de ser un virus altamente contagioso. En la retaguardia, están millones de personas actualmente confinadas en todo el mundo. Su papel es simple: salir lo menos posible para frenar al máximo la epidemia y así evitar sobrecargar los equipos médicos y las preciosas camas de reanimación. Un papel simple, pero nada fácil porque, aunque las necesidades básicas estén aseguradas, debemos seguir cuidando de nuestros seres queridos, de los niños, de todos.

En nuestra lucha contra la epidemia, hay también una segunda línea esencial de personas que siguen desempeñando funciones esenciales para mantener en pie a la sociedad: empleados de supermercados, policías, transportistas, trabajadores de mantenimiento de carreteras y de recogida de basura, trabajadores de centrales eléctricas, etc.

Es imposible nombrarlos a todos, pero todos ellos son héroes cotidianos, simplemente porque ponen el interés público antes que el suyo propio.

Falta de material indispensable.

Entre estos héroes de la segunda línea, quisiera también mencionar a todos los profesionales que actualmente aseguran el funcionamiento diario de los servicios de acogida y atención a las poblaciones en dificultad: personas con trastornos de alcohol y otras drogas, menores desocializados, personas sin hogar y personas en situación de gran vulnerabilidad en general. Entre ellos, por supuesto, están todos los equipos que trabajan dentro de los servicios gestionados por los miembros de la red Dianova.

Muchos profesionales trabajan actualmente en nuestros centros. Psicólogos, trabajadores sociales, educadores, monitores terapéuticos y muchos otros se encuentran hoy en día relativamente impotentes ante la epidemia debido a la falta de equipos esenciales.

En nuestros centros de acogida para personas sin hogar en la India, en nuestros centros de tratamiento de adicciones en Portugal, España, Italia, Chile, Uruguay, todo el mundo trabaja incansablemente para aplicando las recomendaciones y protocolos oficiales para garantizar una seguridad sanitaria máxima para los beneficiarios y colaboradores.

Pero todos ellos, sin excepción, hacen la misma constatación como Alfredo Ibáñez, director de la comunidad terapéutica de Can Parellada en España: «Estamos muy preocupados por la falta de material de protección para nuestros usuarios y el equipo. Se ha solicitado a las administraciones relevantes, pero hasta ahora no hemos recibido nada. No tenemos lo necesario.»

Y la guinda del pastel, algunas administraciones han notificado que no pagarán los gastos de estancia de los beneficiarios hasta el mes de mayo, lo que puede conllevar al cierre de centros. Estos centros son esenciales y tenemos el deber de apoyarlos.

La prioridad ahora es asegurar el bienestar de los beneficiarios mediante actividades adaptadas y en cumplimiento de las normas vigentes de higiene y distanciamiento social. Entre estas actividades, muchos han establecido actividades de lectura, talleres de información y prevención sobre Covid-19, pero también talleres de música, cine, zumba, etc. Los propios beneficiarios eligen escribir cartas de aliento y amistad a los pacientes en los hospitales y a los ancianos. Y, por supuesto, se desarrollan las comunicaciones en línea y por videoconferencia con sus familiares.

Sólo en las instalaciones de Dianova en España, Italia, Portugal y Uruguay, más de 600 beneficiarios se encuentran actualmente en nuestros centros residenciales.

La Fundación Dianova Chile ha optado por prescindir de todos los servicios de atención residencial, dando un servicio de apoyo telefónico y online para no interrumpir el tratamiento, esperando que la administración les preste el soporte económico necesario para seguir llevándolo a cabo.
Para nuestros miembros asociados, también es hora de movilizar a todos: en la India, por ejemplo, la asociación SPYM acoge hoy en día a unos 1.000 beneficiarios en sus centros de tratamiento, programas de sustitución de opiáceos y albergues nocturnos, donde están trabajando para aplicar las recomendaciones de la OMS. Además, debido a las medidas de contención, la asociación proporciona diariamente dos comidas a más de 6.000 personas sin hogar y trabajadores pobres en Delhi, desde la semana pasada.

Para concluir os damos a todos y cada uno de vosotros las Gracias y una inmensa Gratitud por el trabajo que estáis desempeñando. A nuestros usuarios mucho Ánimo ¡Seguiremos ayudando sin descanso!