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La lucha de FAPE, en el Día Internacional de la Mujer.

 

Mujeres Activas para la Protección del Medio Ambiente (FAPE) es miembro asociado de Dianova International, dedicada a defender los derechos de ellas.

“Ahora es el momento: las activistas rurales y urbanas transforman la vida de las mujeres”. Ese es el lema bajo el cual se celebrará el Día Internacional de la Mujer. El 8 de marzo, se busca reivindicar el rol preponderante que ejerce la mujer en la sociedad, defender la igualdad de género y condenar todo tipo de avasallamiento y violencia en su contra.

En esta línea, Dianova cuenta con un miembro asociado comprometido con esta lucha. Mujeres Activas para la Protección del Medio Ambiente (FAPE, por sus siglas en francés) es una organización —de la República Democrática del Congo— dedicada a defender los derechos de las mujeres, en especial los de las congoleñas. ¿La razón? En este país africano, la sociedad todavía tiene enraizada la creencia de que las mujeres son dominio de los hombres y, por ende, carentes de toda autonomía.

A continuación, la realidad de la mujer del Congo a través de los ojos de FAPE:

Mujeres Activas para la Protección del Medio Ambiente (FAPE, por sus siglas en francés)
Mboko, IQ, Fizi, Sud – Kivu – República Democrática del Congo – E-mail: fapeasbl@yahoo.fr, fapeasbl@outlook.com – Tel. +243844025272, 0850717333

Debemos erradicar cualquier forma de violencia contra mujeres y niñas, y reconocer el valor intrínseco de todos los seres humanos.

Todas las mujeres tienen valor como individuos, y no por ser mujeres.

La igualdad entre los sexos es un potente factor de desarrollo global, de crecimiento y de lucha contra la pobreza

Formaciones para el empoderamiento de las mujeres
Mujeres Activas para la Protección del Medio Ambiente (FAPE) es una organización formada por mujeres y niñas procedentes del medio rural. Su labor se lleva a cabo en la provincia de Kivu del Sur, Territorio de Fizi, una zona al este de la República Democrática del Congo. FAPE es una organización militante cuyos miembros llevan a cabo acciones para defender la igualdad de género allá donde sea necesario, por eso no puede permanecer indiferente a las acciones dirigidas a fomentar la autonomía de las mujeres y a la erradicación de la violencia contra mujeres y niñas por todo el mundo.

Las desigualdades entre hombres y mujeres suponen un obstáculo para la autonomía de mujeres y niñas, así como para el desarrollo social.

Contexto geográfico

En nuestra región, las mujeres y niñas llevan décadas afrontando desafíos durante su desarrollo. Mujeres y niñas son a menudo víctimas de la injusticia, egoísmo, estigma, discriminación y numerosas desigualdades sociales.

Como resultado, no es extraño que las mujeres se encierren en sí mismas, se sientan marginadas y sujetas a un yugo del que no pueden liberarse. Debido a estas experiencias, las mujeres, ya sean madres, esposas o hijas, sufren todo tipo de violencia, algo que se ha convertido en habitual y familiar para la comunidad, hasta el punto de ocultar situaciones atroces. En cuanto al hombre, a menudo es responsable de este tipo de violencia y se aprovecha de estas normas sociales egoístas.

Se cree que las mujeres no pueden disfrutar plenamente de sus derechos humanos simplemente por haber nacido mujeres. Esta predisposición equivale a una violación de la esencia misma de los derechos humanos.

Las condiciones de las mujeres y niñas de nuestro entorno

El trato que reciben las mujeres y niñas en el área de intervención

La mujer es considerada una máquina destinada al placer del hombre

. Se cree que la mujer ha sido creada con el único objetivo de procurar placer al hombre, sean cuales sean las circunstancias
. El hombre es considerado el líder supremo; él manda y la mujer obedece, sin quejarse en ningún momento
. La mujer se ve como un objeto; se la puede aceptar por prestar un determinado servicio, o bien rechazar en cualquier momento y sin razón, siempre a voluntad del hombre.
Por ejemplo, después de un día agotador de trabajo en el campo o haciendo las tareas domésticas en casas ajenas, la mujer está obligada a satisfacer sexualmente a su marido si él así lo desea, incluso en contra de su voluntad.

La mujer se pone al servicio de su marido y la familia de este

. Al casarse, la mujer pasa a servir a su marido y a todos sus parientes. Si no los obedece, se la tacha inmediatamente de mala y rebelde.
. La mujer depende del hombre, y se dice que «sin el hombre, la mujer es un árbol sin raíces, llamado a caer en cualquier momento».

La mujer es dominio exclusivo del hombre

. La mujer trabaja únicamente por el interés del hombre; el hombre es el gerente y la mujer trabaja para él. Todo aquello que produce la mujer debe servir solamente para invertir en el beneficio del hombre y aumentar el número de mujeres a su servicio.

La comunidad considera a la mujer:

. Como una criatura frágil que depende necesariamente del hombre para su pleno desarrollo. Sin el hombre, el espacio de realización de la mujer está limitado porque es aquel quien define su personalidad.
. A las hijas solo se las tiene en cuenta en términos de los ingresos que puede aportar a la familia, a través de la dote.

¿Cuál es el origen de este trato a mujeres y niñas, y la actitud hacia ellas en nuestra región?

. Costumbres retrógradas
. Normas sociales preestablecidas
. Ignorancia
. Infravaloración de la mujer hacia sí misma
. Falta de educación para mujeres y niñas

El compromiso de la asociación FAPE

Las Mujeres Activas para la Protección del Medio Ambiente (FAPE) se ha comprometido a invertir en la educación de mujeres y niñas para lograr el desarrollo sostenible de la comunidad.

. Las desigualdades de género suponen un obstáculo para la educación de mujeres y niñas
. Las mujeres y niñas tienen derecho a recibir una educación completa; privarlas de esta educación es poner obstáculos a su desarrollo sostenible

El enfoque de la asociación FAPE

Alfabetización de la mujer

Las mujeres que lo necesitan se benefician de clases de alfabetización acelerada para afrontar el reto de la falta de educación.

La educación de las niñas

Una acción global para luchar contra la discriminación
Entre las mujeres, el éxito de la siguiente generación depende de las acciones implementadas en la actualidad, en todas las áreas. En FAPE, todos los ojos están puestos en la niña desde una edad temprana. Su educación y su escolarización son de suma importancia. Sin educación, las generaciones futuras no podrán asumir los retos venideros. La educación de las niñas es una poderosa arma de autonomía. Lamentablemente, la discriminación plantea obstáculos insuperables a la educación de las niñas, y los niños siguen siendo a menudo la prioridad. Esta es la razón por la que nuestra acción aspira a ser global, para promover la educación y luchar contra la discriminación.

La adolescencia es un período crítico, especialmente para las niñas. Por desgracia, las muchas dificultades a las que se enfrentan les impiden descubrir su potencial y hacer realidad sus sueños. Por otra parte, la violencia de la que son víctimas influirá en sus decisiones y en su futuro: una niña dejará de estudiar en favor de sus hermanos o hermanas, otra se casará muy joven, etc. Las desigualdades sociales y los valores patriarcales de la sociedad perjudican el desarrollo de la mujer, es por eso que queremos concienciar a jóvenes y educadores de la importancia de la educación para el desarrollo de las mujeres y el crecimiento económico y social del país.

Formación sobre la autonomía de las mujeres

Nuestro programa para la autonomía de la mujer goza de gran éxito en nuestra comunidad. La autonomía de la mujer es uno de los pilares de la igualdad entre los sexos. Promover la educación, formación y desarrollo profesional de las mujeres garantiza su independencia.

Debemos luchar hasta lograr la erradicación de la violencia contra las mujeres y niñas, no solo en nuestra comunidad, sino en el mundo entero.

Por una República del Congo sin violencia