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La juventud en las comunidades rurales

En varias reuniones de la CSW62 se abordaron los peligros que corren las niñas en las zonas rurales. La actividad paralela de la CSW62 denominada “No abandonemos a las niñas” fue patrocinada por la Misión Permanente del Reino Unido. Kiki James, gerente general de ACE Charity en Abuja, Nigeria, señaló que 130 millones de niñas en todo el mundo no van a la escuela y que en muchos países no se les proporciona a las niñas “educación gratuita, segura y de calidad”. Muchas escuelas no tienen instalaciones adecuadas, tales como baños, y carecen de elementos de seguridad, como cercas y guardias de seguridad. Muchas niñas temen alejarse mucho de sus hogares debido al riesgo de ser secuestradas. ACE proporciona maestros, computadoras (y los generadores para que funcionen), libros y útiles escolares, y trabaja junto con la comunidad para garantizar la seguridad de las niñas.

Omar Abdi, subdirector ejecutivo de UNICEF, señaló que la falta de educación contribuye a que las niñas se casen y sean madres a temprana edad, así como también al abuso por razones de género. “La educación cambia vidas y brinda una salida de la pobreza”. Sin embargo, millones de niñas “nunca han pisado un salón de clases”.

UNICEF trabaja en cada lugar para luchar contra la desigualdad de género, ya que, por lo general, las niñas se quedan en las casas para hacer las tareas domésticas. Además, muchas veces la distancia del hogar a la escuela es prohibitiva, por lo que UNICEF trabaja para acercar las escuelas a los hogares.

Asiya Kazmi, de Girls Education Challenge (Desafío Educativo para Niñas), hizo hincapié en la importancia de un entorno correcto y maestros adecuados para lograr resultados de aprendizaje, así como también de las oportunidades en Internet. Kazmi explicó que el modelo sostenible de su organización incluye “Guías de aprendizaje” , es decir, alumnas mayores que trabajan como tutoras de las niñas más jóvenes. Así se generan también futuras maestras, lo que refuerza el valor de las mujeres jóvenes en la comunidad.

Las prácticas perjudiciales por razones de género también oprimen a las niñas y las mujeres. Por ejemplo, la mutilación genital femenina (MGF) es uno de los problemas principales para las niñas, ya que puede dar como resultado terribles problemas de salud para toda la vida. Aunque la MGF se encuentra prohibida en la mayoría de los países del mundo, en muchas comunidades rurales no se observa dicha prohibición. En el debate “Estrategias exitosas para terminar con la MGF”, patrocinado por la African Medical and Research Foundation (Fundación Africana para la Medicina y la Investigación o AMREF) , los panelistas explicaron que niñas de tan solo 8 años de edad eran sometidas a esta práctica, lo que, a su vez, promueve el matrimonio infantil. Esta práctica es “un certificado de matrimonio”, expresó Nice Leng’ete , quien trabaja para AMREF en Kenia. Yasmeen Hassan, directora ejecutiva mundial de Equality Now, comentó que las leyes no son suficientes. “Hay leyes, pero nadie está utilizando la ley”. Hassan explicó que la clave es educar a la policía y a los jueces. Con frecuencia, su organización hace el seguimiento de casos particulares para crear conciencia acerca de las prohibiciones legales.

El abuso por razones de género está enraizado en algunas de estas culturas, explicó Princess Osita-Oleribe, de la Center for Family Health Initiative (Iniciativa Centro para la Salud Familiar o CFHI) , en un panel de debate patrocinado por la Health Aid for All Initiative (Iniciativa Asistencia de Salud para Todos). Además, es frecuente que las propias mujeres sean quienes perpetúen estas prácticas. “Las leyes deben ser acordadas”, señaló, pero la gente también tiene que “hacer suyas” las normas. Para lograr un cambio de mentalidad, su organización ha patrocinado foros cívicos en 9 pueblos, donde se ha alcanzado a mil personas. Además, han lanzado una campaña con carteles publicitarios y han aprobado reglamentos comunitarios que prohíben la violencia contra las mujeres y las niñas.

En esta misma reunión, la Dra. Ugochi Ohajuruka, de la CFHI, habló acerca de los problemas de largo alcance relacionados con la salud menstrual de las niñas. Según explicó Ohajuruka, en Nigeria no hay mucha atención a la salud menstrual y las niñas no tienen información suficiente sobre sus ciclos menstruales y de cómo higienizarse.

Muchas ni siquiera tienen acceso a toallas íntimas. En palabras de la Dra. Ohajuruka: “esto también afecta la educación de las niñas”. Debido al tabú relacionado con sus períodos menstruales, las niñas se sienten muy avergonzadas para ir a la escuela y, con frecuencia, pierden una semana de clases. La CFHI proporciona botiquines de higiene personal que cuentan con toallas íntimas de tela reutilizables, productos de limpieza e información.

Para educarse y lograr cambios, las mismas niñas en sus propias comunidades deben ser capaces de hacerse oír en sus opiniones, tal como lo señala la Dra. Beth Osnes, fonoaudióloga y cofundadora de Speak.world, quien ofreció una presentación titulada “Empoderamiento vocal”, acerca del trabajo de su organización en Guatemala y Tanzania. Speak.world es un “programa de 12 sesiones en las que se utiliza la ciencia y el arte para lograr que las mujeres jóvenes se liberen y hagan sus aportes”, explica la cofundadora de la organización, Chelsea Hackett. En estas sesiones se brinda entrenamiento vocal y se analizan cuestiones sociales.

En el debate patrocinado por Girls Learn International, titulado “Empoderamiento político de las jóvenes: estrategias y tecnologías para que las jóvenes participen”, varias mujeres jóvenes hablaron sobre la importancia de la interseccionalidad en la consecución de los derechos humanos de niñas y mujeres, así como también sobre la importancia de que las niñas compartan sus historias personales utilizando la tecnología, como las redes sociales. Para muchas niñas, la raza, el género y la situación económica chocan entre sí, lo que genera un desafío aun mayor para las activistas. Sin embargo, las mujeres y las niñas pueden participar en hacer frente a este desafío, haciendo oír su voz y compartiendo sus historias personales únicas y divulgando el debate sobre los derechos humanos de las mujeres a nivel mundial.