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Asamblea General de la OEA.

La 48º Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) tuvo lugar en Washington, D.C., del tres al cinco de junio, en un momento en el que parece que la democracia y los derechos humanos están siendo atacados en diferentes partes de la región. En la ceremonia de apertura de la Asamblea General, el Secretario General, Luis Almagro (Uruguay), dio la bienvenida a los Estados miembros, la sociedad civil y otros participantes con un discurso que reforzó las aspiraciones de una OEA fuerte, fuente constante de desarrollo, derechos humanos, democracia y buen gobierno en las Américas. Como dijo, no hay democracia sin libertad y no hay OEA sin democracia.

Los Estados miembro renovaron su compromiso con los valores de la OEA y presentaron los avances y desafíos que enfrentan sus países en las áreas mencionadas. Los órganos de derechos humanos de la OEA también presentaron sus informes (CIDH y CtIDH) y destacaron los desafíos que enfrenta la región. Además, la situación en Venezuela y Nicaragua fue un tema recurrente durante toda la Asamblea, con países que enfatizaron que la soberanía no está por encima de todo y que nunca debe ser un argumento superior a la protección de la dignidad y los derechos humanos de las personas. Pidieron que los instrumentos de la OEA sirvieran de guía para los estándares de paz, desarrollo y democracia, así como para la democracia con todos y para todos.

Sobre estos temas, la Asamblea aprobó dos documentos: la Resolución sobre la situación en Venezuela que, entre otras cosas, solicita al gobierno restaurar la Asamblea Nacional y permitir que la asistencia humanitaria mitigue los efectos de la crisis que sufre la población e iniciar el proceso de una posible separación del país de la OEA. Además, se aprobó la Declaración de apoyo al pueblo de Nicaragua, que convoca a elecciones libres y justas y pide una resolución pacífica de la situación con la colaboración de todas las partes involucradas.

El día antes de la apertura de la Asamblea General, los Estados miembro fueron anfitriones de un diálogo con organizaciones de la sociedad civil con el fin de escuchar sus opiniones sobre los temas prioritarios para la Asamblea. Dianova integró una coalición de 14 organizaciones no gubernamentales conectadas alrededor de cuestiones de paz, justicia, e inclusión junto con otras relacionadas con el Objetivo Desarrollo Sostenible 16 y los objetivos de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas.

La declaración presentada por nuestra coalición pide a la OEA, entre otras cosas, fortalecer los mecanismos para luchar contra la corrupción en la región, proteger los derechos de los presos políticos y sus familias, abordar la tendencia regional a menguar el espacio de participación de la sociedad civil, entrenar y empoderar a mujeres y jóvenes para que participen en los foros de toma de decisiones, garantizar la independencia judicial y promover la perspectiva de victimización en los procesos penales.

Además, al margen de la Asamblea de la OEA, Dianova participó en fructíferas discusiones con miembros de la sociedad civil, incluida una reunión organizada por la Fundación Global Democracia y Desarrollo (FUNGLODE) sobre cómo crear y fortalecer mecanismos que aseguren la participación efectiva y continua de la sociedad civil en la OEA. Esperamos continuar este diálogo y ayudar a construir propuestas concretas para este fin.