64a reunión de la CICAD en la OEA.

Dianova se unió a los Estados miembros de la OEA, ONG, académicos y expertos sobre política, prevención y tratamiento de drogas en la 64ª Sesión de la CICAD en Washington.

El Sexagésimo Cuarto Período Ordinario de Sesiones de la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD) tuvo lugar en Washington, D.C., Estados Unidos, los días 19, 20 y 21 de noviembre. La reunión, que se celebra dos veces al año, reunió a los Estados miembros de la Organización de los Estados Americanos (OEA), académicos, expertos y organizaciones no gubernamentales que trabajan en el campo de la política, la prevención y el tratamiento de las drogas. Dianova International asistió a la reunión y presentó una declaración oral con recomendaciones para los procesos de la CICAD, destacando algunas de las mejores prácticas sobre la perspectiva de género en el tratamiento de drogas de nuestros programas en Chile y Uruguay.

En la 64ª reunión de la CICAD se debatieron temas destacados para el contexto de la región y también en relación con procesos internacionales clave, como la Sesión especial de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre drogas (UNGASS 2016) y la Comisión de estupefacientes de las Naciones Unidas (CND, por sus siglas en inglés). Un punto culminante en las discusiones de los Estados miembros fue el marco propuesto para la expansión del concepto de “Desarrollo Alternativo Integral y Sostenible” en las Américas, propuesto por el respectivo grupo de expertos liderado por México. Después de dos años de trabajo, el grupo de expertos propuso un marco más progresivo para la región que el aprobado en la UNGASS 2016. El objetivo era incluir un enfoque más social, multisectorial y multidimensional de las actividades que afectan a las poblaciones involucradas en la producción de sustancias ilícitas, para comprender plenamente su realidad y proporcionarles oportunidades sostenibles y adecuadas. La propuesta, que encontró resistencia en la sala, aún no ha sido aprobada, pero las discusiones sobre el tema continuarán.

Replantear los esfuerzos de prevención y tratamiento.

Otro punto de gran relevancia fue la presentación de Marya Hynes de un adelanto del Informe sobre el Consumo de Drogas en las Américas de 2019, que es el tercero de este tipo en el hemisferio. Entre otras cosas, llamó la atención sobre las nuevas tendencias del consumo de drogas, que muestran una disminución del consumo de tabaco y alcohol, pero un aumento de la marihuana y la cocaína en muchos países de la región. Una baja percepción de los riesgos, junto con una alta percepción de facilidad de acceso a las sustancias, fueron algunas de las razones del fenómeno. También es interesante observar que el uso de sustancias por sexo se está volviendo más similar con el tiempo, aunque con patrones considerablemente diferentes en las sustancias consumidas por cada grupo. Esto activa una alerta para los responsables de la formulación de políticas no sólo sobre la necesidad de proporcionar un tratamiento adecuado y opciones de reducción de daños para todos los géneros, sino también de replantearse sus enfoques en los esfuerzos de prevención.

Finalmente, señaló que la falta de datos consistentes, a largo plazo y desglosados en todo el hemisferio genera algunas deficiencias en el análisis de las tendencias nacionales y regionales, lo cual es de suma importancia para proporcionar una base sólida para la formulación de políticas.

En el curso de estos tres días de reunión, los participantes también presentaron las estrategias nacionales sobre drogas y los aspectos de aplicación a nivel nacional y subnacional; debatieron los retos y las mejores prácticas en cuestiones relacionadas con el microtráfico en la región; destacaron el papel de las universidades en el apoyo a las comisiones nacionales sobre drogas; abordaron la perspectiva de género en el diseño y la aplicación de las políticas y los programas sobre drogas; y examinaron la situación del acceso a diferentes servicios sociales, en particular la asistencia sanitaria, para las personas que consumen drogas y viven con el VIH. Además, la sociedad civil tuvo la oportunidad de dirigir e integrar un panel que debatió las perspectivas de los representantes de las ONG y de los institutos de investigación sobre los retos y las oportunidades para la aplicación de un enfoque basado en la salud y los derechos humanos a las políticas y los servicios de drogas.