49a. Asamblea General de la OEA.

Por Jordi Alós – Dianova participó activamente en la 49° Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA), que tuvo lugar en Medellín (Colombia), del 26 al 28 de junio de 2019. La articulación de la sociedad civil para esta ocasión se organizó en torno a la formación de coaliciones temáticas.

El representante de Dianova asistió al encuentro intergubernamental en la ciudad colombiana. Dianova se integró en la Coalición Americana de Política de Drogas (CAPD). La CAPD es una de las 33 Coaliciones de la sociedad civil aprobada por la OEA y está compuesta por 25 instituciones (21 locales y 4 globales) que pretenden incidir políticamente para que las Políticas de Drogas en el continente americano tengan un enfoque de derechos, sean respetuosas de los derechos humanos y que incluyan la participación de la sociedad civil a nivel hemisférico, así como en los espacios de CICAD.

La CAPD a través de su portavoz la Lic. Adriana Muro Polo, Directora Ejecutiva de Elementa, intervino en el “Diálogo de los Jefes de Delegación, el Secretario General, el Secretario General Adjunto y los Representantes de las Organizaciones de la Sociedad civil, los Trabajadores, el Sector Privado y Otros Actores sociales” verbalizando el texto de la intervención de la Coalición Americana de Políticas de Drogas.

Al ser el respeto de los DDHH uno de los elementos esenciales de la democracia participativa en la que se sustenta el trabajo de la OEA, solicitamos a los Estados miembros a fortalecer el diálogo frente a las consecuencias de dicha guerra, tomando en consideración las Directrices Internacionales sobre Derechos Humanos y Política de Drogas que, conforme al derecho internacional, incluidos los instrumentos del Sistema Interamericano, resumen las obligaciones jurídicas concretas que tienen los Estados en la materia.

Asimismo, instamos a mantener los espacios de diálogo ganados por la sociedad civil en la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas y a incluir, atendiendo a la coherencia del sistema interamericano, a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, a fin de generar sinergias para atender en conjunto las siguientes recomendaciones:

  • Construir una política de seguridad respetuosa de los derechos humanos: La militarización de los Estados en el combate al narcotráfico ha generado graves violaciones a derechos humanos en la región como prácticas de tortura, desapariciones forzadas, ejecuciones extrajudiciales, así como la consolidación de un sistema penal de excepción. Ante dicho contexto, solicitamos a los Estados a apostar por el concepto de seguridad humana, bajo un mando civil con controles claros que integre policías fortalecidas y capacitadas desde el respeto y la garantía de derechos.
  • Garantizar los derechos económicos, sociales y culturales de la población cultivadora de plantas declaradas ilícitas. Para ello, instamos a los Estados a impulsar y garantizar políticas de sustitución voluntaria de cultivos y así evitar medidas que vulneran derechos como la erradicación forzada y la aspersión área con químicos peligrosos para la salud como el glifosato.
  • Cesar la criminalización desproporcionada de delitos menores o no violentos relacionados con drogas, específicamente en contra de mujeres, adolescentes y poblaciones afrodescendientes.
  • Revisar la pertinencia de las Cortes de Drogas como alternativa al encarcelamiento, ya que es una medida que sigue recurriendo al derecho penal para atender una problemática de salud, especialmente en países donde la dosis legal permitida es tan baja, que termina criminalizando a personas usuarias como microtraficantes.
  • Entender el uso de drogas desde una perspectiva de salud pública: La prohibición de las drogas y la estigmatización de su uso, ha puesto en riesgo el derecho a la salud de las personas en las Américas. Instamos a los Estados a abandonar políticas represivas y adoptar políticas de prevención, reducción de daños y tratamiento, sustentadas en la evidencia; diferenciadas en tipo de consumo y sustancia; sostenibles financieramente y bajo un enfoque de género.

La Coalición Americana de Política de Drogas insta a los Estados a poner fin a la guerra contra las drogas e impulsar un debate democrático y transparente para transitar a una política con enfoque de derechos.

 

Cabe señalar que las presentaciones orales de las diversas coaliciones aprobadas por la OEA transcurrieron en un clima bastante tenso dado que aproximadamente la mitad de éstas se destacan por sus posiciones anti-derechos. A pesar de eso la lectura del posicionamiento de la CAPD fue muy positiva, generando reacciones de aprobación, tanto de organizaciones de corte progresistas como de corte conservador. Durante el diálogo, la representación de Guatemala (país que promovió UNGASS 2016) retomó la intervención, recordando la Declaración de Antigua.